PARA UNA CONDUCCIÓN SEGURA

Escrito por Marga el 12 enero, 2016

Mientras conduces entran en juego un amplio conjunto de componentes relacionados con tus motivaciones y tus emociones. Todo ello puede influir fuertemente en tus decisiones.

Para conducir es importante interpretar el comportamiento de los otros conductores con la finalidad de anticiparnos a sus maniobras. Sin embargo, muchos comportamientos indebidos al volante se producen cuando nuestras atribuciones sobre los demás no son las adecuadas.

Mientras conduces, tus motivaciones influyen de manera importante en tus decisiones. Para evitar accidentes, es muy importante que evites los motivos que te llevan al riesgo. Además, debes reducir el nivel de riesgo que estás dispuesto a aceptar, ya que de los contrario acabarías por compensar cualquier mejora en la seguridad de tu vehículo o de las vías.

Si conduces bajo estados emocionales intensos (muy enfadado o muy eufórico) tu conducción será menos segura, ya que es más fácil que tomes decisiones equivocadas.

La conducción agresiva es un problema grave para el tráfico. Estos comportamientos son cada vez más frecuentes y aparecen en situaciones muy habituales. La agresividad te lleva a conducir de manera impaciente e impulsiva y  a poner en peligro tu vida y  la de los demás.

Que respondas de manera agresiva en el tráfico depende de muchas variables. Algunas tienen que ver con tus características personales, mientras que otras se relacionan con la situación en la que te encuentres. Además, la interpretación que hagas de las respuestas agresivas de los demás puede hacer que una situación se agrave o que deje de ser un problema.

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